Museo castillo de Javier

A comienzos del segundo milenio, en el siglo XI, Esabierre, nombre vasco que significa casa nueva, era una torre defensiva aislada, situada en el límite entre los reinos de Navarra y de Aragón.

Historia

Lo que empezó siendo una torre defensiva y de vigilancia entre los reinos de Navarra y Aragón fue ampliándose con diversos recintos y murallas. Además de la familia propietaria, en su interior vivían bastantes jornaleros, hombres de campo, con sus familias. La demolición de las zonas defensivas (torres, matacanes, etc.) facilitó que el conjunto se habilitara más bien como refugio de los hombres y mujeres que trabajaban en él. A finales del S.XIX, la Duquesa de Villahermosa y Condesa de Javier decidió restaurarlo, devolviéndole su esplendor. Para ello, restauró el interior, remodelando una zona como habitación de los PP Jesuitas, y construyó unas casas rodeando la entrada del Castillo (la actual plaza), una de las cuales usó para su familia.

Varios trabajos conducidos por José María Recondo SJ y José Luis Alberdi SJ, con la supervisión del arquitecto D. Valentín Gamazo, restauraron la Torre del Homenaje y otros puntos concretos del mismo, al quedar libres las estancias que ocupaban los jesuitas y poderse dedicar todo el Castillo a las visitas de turistas y peregrinos.

En 1995, ante la inminencia de la celebración del quinto centenario del nacimiento de S. Francisco, se encargó al arquitecto D. Antón López de Aberásturi la restauración del castillo con criterios modernos y conjugando la realidad histórica del castillo y el hecho de haber sido la cuna de S. Francisco, santo de fama universal.

Entrada y dioramas de López Furió

El puente levadizo da acceso a la puerta principal, protegida por un matacán y coronada por los escudos familiares: un conjunto grabado con las armas de los Jasso y Azpilcueta, que flanquean a dos ángeles tenantes que sostienen el escudo del señorío de Javier.

José Luis López Furió construyó en 1967 las 12 esculturas que resumen los momentos más significativos de la vida de S. Francisco. Se visitan al descender al sótano del Castillo.

Salas y contenidos del Museo

Las antiguas caballerizas del Castillo distribuidas en tres pisos contienen objetos de arte, esquemas, planos y documentos, junto con una maqueta a escala del castillo, cálices, cuadros y grabados.

Pasando al cuerpo central del castillo se accede a la Sala Grande ante la cual es fácil imaginar la vida familiar de los sueños del Castillo. Esta sala era el comedor, la cocina, el hogar y el salón donde tenían lugar largas veladas y confidencias familiares.

Encima de la sala grande hay actualmente un Oratorio de factura moderna, pero reflejando la construcción antigua, que ofrece al visitante acceso visual a la Capilla del Cristo, lo que permite a los grupos un uso religioso del lugar.

Bajando por la escalera del cojo, se entra en el recinto más antiguo del castillo formado por la base de la Torre del Homenaje, la Capilla de San Miguel, patrono del Castillo, y la llamada habitación del Santo, donde vivió San Francisco desde joven hasta que en 1525 salió hacia la universidad de París.

Capilla del Cristo

Es el mayor tesoro del castillo. Ocupa la denominada torre del Cristo, un espacio reducido usado originalmente por la familia como lugar de culto y oración. Las paredes están decoradas por unos importantes frescos del S. XV, únicos en España, que representan la Danza de la Muerte.

Preside la estancia un Cristo sonriente, tallado en madera de nogal, probablemente del S. XV (aunque algunos lo pensaron anterior). La tradición confiesa que sudó sangre el día que murió Francisco frente a las costas de China.

Por unas escaleras antiguas, desgastadas, se llega al patio de armas en el que se conserva el aljibe para abastecer de agua el Castillo, así como un pequeño espacio que servía de cárcel.

Al llegar al lugar de entrada resulta fácil imaginar que el acceso original era de dirección contraria: de la entrada se accedía, a través del patio de armas, a las escaleras del Cristo y a la sala grande, núcleo del castillo, que ahora se visitan al final.

Fotos del Castillo
Base de la torre
Cristo
Escaleras
Museo
Patio de armas
Puente levadizo
Tarifas
  • Niños: hasta 6 años: gratis
    • De 6 a 12 años: 1.50 €
  • Adultos: 3.00 €
  • Grupos (más de 20 personas): 2.50 €
  • Audioguía: 2.50 €

 

Horario:

  • Del 1 de marzo al 31 de octubre: de 10:00 a 18:30 h.
  • Del 1 al 30 de noviembre: de 10:00 a 17:30 h.
  • Diciembre, enero y febrero: de 10:00 a 16:00 h.